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Regadera plástica
Regadera plástica

Regadera plástica. Hecha en la URSS. 1980s. Colección Cuba Material.

Cuando visitaba a mis abuelos, a veces los ayudaba a regar las plantas con esta regadera.  La compramos en el sorteo anual de juguetes. El agua salía por un plato en forma de girasol, de color amarillo. Mis abuelos tenían su propia regadera, mucho más grande, de metal verde y pico que terminaba en un plato con muchos orificios, como los de las duchas.

Mi regadera plástica era más linda y moderna que la de metal de mis abuelos, pero no creo que haya sido ese el motivo por el que decidieron conservarla cuando se rompió.

Portavasos

Portavasos. Colección Cuba Material.

Mi mamá dice que estos portavasos son de origen socialista, pero no está segura. Tampoco sabe si mis abuelos los compraron en Cuba o si algún amigo o familiar se los trajo de regalo, al regresar de un viaje por Europa del Este o la URSS. Los usaron poco, en cualquier caso. Mi abuelo siempre prefirió los portavasos de cartón.

Con ellos, Cuba Material brinda por un 2018 feliz.

Flotadores de pesca Znak
Flotadores de pesca Znak

Flotadores de pesca Znak. Hechos en Checoslovaquia. 1980s. Colección Cuba Material.

Los restos materiales del flujo de personas entre Cuba y los países del campo socialista abarcan todas las esferas de la vida cotidiana y se distinguen en calidad y estética de los pocos productos de uso doméstico no suntuario adquiridos por quienes visitaban los países del área capitalista —en este último caso, solía adquirirse principalmente ropa y electrodomésticos.

Sin embargo, los técnicos, ingenieros y cuadros políticos que viajaban a Europa del Este compraban, además de ropa, calzado y electrodomésticos, cuando se podía y valía la pena, una serie de productos menos apetecibles pero igualmente atractivos en el contexto cubano. Mi tío viajaba todos los años a Checoslovaquia. Allí, entre otras muchas cosas, solía comprar avíos de pesca.

Detergente para fregar Antek
Detergente para fregar Antek

Detergente para fregar Antek. Hecho en Polonia. 1980s. Colección Cuba Material.

En algún momento de los años 1980s, se comercializó en Cuba un detergente líquido para fregar, hecho en Polonia, bajo la marca Antek. Venía envasado en pomos plásticos de color gris o carmelita oscuro con letras blancas. Cuando nos íbamos de vacaciones a la playa, me cuenta mi mamá que solíamos llevarnos este detergente para lavarnos la cabeza. Con él obteníamos mejor espuma que con cualquier otro champú comercial cuando nos bañábamos con el agua salobre de Guanabo.

En mi casa se guardaban los pomos de Antek para envasar insecticida u otros detergentes de fregar, pues su boca tenía un dispositivo que dejaba salir solamente un delgado chorro de líquido cuando se apretaba el pomo, hecho de plástico flexible.

Disfraces de odalisca
Disfraces de odalisca

Disfraces de odalisca. Casa de los disfraces, Habana. Alrededor de 1980.

Un amigo, profesor de The New School, me comenta sobre Cuba Material:

Me hizo pensar en mi disfraz de carnaval—fui vestido de ‘andaluz,’ fue confeccionado por mi madre, ‘la gallega,’ y ahora (…) entiendo que el disfraz fue parte de una resistencia conservadora y católica a los cambios revolucionarios que se iban imponiendo dentro y fuera de nuestra familia (…) etc. Y ahora que me recuerdo del disfraz y lo que viví durante el carnaval me invade un sentido de…

Yo también usé disfraces que no olvido. El de odalisca que mi hermana y yo llevamos en la foto, que mis padres rentaron en la casa de los disfraces de Galiano, en La Habana. Lo usamos en una actividad de nuestra escuela primaria. Inspirado en el folclore de los disfraces, mi abuelo organizó una sesión de fotos en su casa, para la que preparó un set en una esquina de la sala, con cojines y sábanas. Mi abuela nos maquilló y adornó con sus collares. A a hermana y a mí solo nos tocó hacer de odaliscas, lo mejor que pudimos.

Sin embargo, el disfraz más memorable de mi infancia fue el de la fiesta de fin de curso de primer grado, cuando representé a la reina en El Ratoncito Pérez. Me disfracé con el vestido que mi mamá usó en su primera comunión, el que adorné con una estola de seda de mi abuela y la tiara de su boda. Los niños de mi aula estaban no paraban de decirme que era la niña con el disfraz más lindo de la escuela, tan contentos ellos como yo con la noticia. Pero, cuando recogía los caramelos de la piñata de la fiesta que hicimos en el aula, alguien me pisó el vuelo y la tela de la saya, que ya estaba podrida, se rasgó. Luego llegó a mi aula el rumor de que una niña de otro grado tenía un vestido más bonito que el mío. llevaba el traje nacional de una de las repúblicas de Europa del Este. Un traje colorido, floreado, exótico y, sobre todo, nuevo.

Disfraces de odalisca

Sesión de fotos con disfraces de odaliscas. Alrededor de 1980.

disfraces infantiles

Vestido de comunión usado como disfraz para representar una reina. 1980.

disfraces infantiles

Vestido de comunión usado como disfraz de reina. Fiesta de fin de curso de la escuela Nicolás Estévanez. 1980.