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Sortijas
Sortijas

Sortijas. Foto tomada de LoreLama.

LoreLama es hija de cubanos de Jaguey Grande que emigraron a Estados Unidos en 1962. Tiene un blog, donde bajo el título «Un poco de nostalgia» publicó estas sortijas, producidas por Santayana Jewelers.

Broche
Broche

Broche. Años 1950s. Colección Cuba Material.

Antes de irme de Cuba, el 6 de enero de 2006, con salida definitiva como dictaba entonces la ley (viajaba con mi hija, menor de edad), llamé a las oficinas de Aduanas para saber con qué objetos personales me estaba permitido viajar. 20 libras de equipaje y no más de 200 pesos en prendas, me dijeron, sin aclararme en qué moneda (circulaban en Cuba el peso cubano y el CUC) ni según qué tasación (pues una cosa era el precio de venta que el estado cubano asignaba a todo bien cuya propiedad se atribuía y otra el de los bienes a la venta en el circuito estatal o en el mercado negro).

Quienes abandonaron el país en los años sesentas corrieron otra suerte. En su blog personal, la actriz Yolanda Farr ha hecho público el listado de documentos que, por disposición de la Aduana General de la República de Cuba, debía presentarse entonces a las autoridades antes de abandonar el país, en donde se incluye una relación de joyas y cuentas bancarias. También entonces el gobierno cubano solo autorizaba a los exiliados a sacar del país hasta 200 pesos en prendas pero, a diferencia del presente, quienes abandonaban el país eran, con regularidad, despojados de esos bienes al arribar al aeropuerto.

Relación de documentos a presentar en el aeropuerto de La Habana antes de abandonar el país. 1960s. Imagen tomada del blog de Yolanda Farr.

Conozco a muchos exiliados que no conservan ni una sola foto de su juventud porque los funcionarios de la aduana se las decomisaron (para acto seguido destruirlas y quedarse con los álbumes y marcos), esposos y esposas despojados de sus anillos de bodas, niños que fueron obligados a entregar objetos cargados de valor sentimental, recuerdo de la familia que dejaban atrás.

Muchos de los objetos que componen la colección de Cuba Material los he traído en sucesivos viajes, en los que he regresado a Cuba para visitar a mis abuelos y a mi madre. En cada una de esas ocasiones, mi equipaje ha pesado mucho más que las 200 libras reglamentadas por la aduana, pero nadie se ha detenido a cuestionarme. Gracias a esa particular «suerte», he podido conservar el universo material de tres de historia cubana. Una historia, sin dudas, muy particular.