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Tarjeta postal que el hermano de mi abuela, Marino Caraballo Gálvez, le envió a su papá en 1970, acompañada de hojas de cuchillas de afeitar. 1970. Colección Cuba Material.

Leyendo el borrador de un artículo del historiador Michael Bustamante sobre los paquetes postales desde Estados Unidos hacia Cuba, recordé las hojas de cuchillas de afeitar que, por años, entre finales de los sesenta y los setenta, mi familia recibió en Cuba «escondidas» dentro de los sobres de postales que resultaban, así, paquetes. En un mensaje de WhatsApp, mi mamá me dice que «las cuchillas las pegaban [los familiares que las enviaban desde Estados Unidos] con scotch [tape] a las tarjetas o cartas. En las cartas era más peligroso. Hubo muchas cortaduras».

Tarjeta postal que el hermano de mi abuela, Marino Caraballo Gálvez, le envió a su papá en 1970, acompañada de hojas de cuchillas de afeitar. 1970. Colección Cuba Material.
Tarjeta postal que el hermano de mi abuela, Marino Caraballo Gálvez, le envió a mi abuelo, Leopoldo Arús Gálvez (Polín), en 1970, acompañada de hojas de cuchillas de afeitar. 1970. Colección Cuba Material.
Tarjeta postal que el hermano de mi abuela, Marino Caraballo Gálvez, le envió a mi abuelo, Leopoldo Arús Gálvez (Polín), en 1970, acompañada de hojas de cuchillas de afeitar. 1970. Colección Cuba Material.

Cuchilla de afeitar Astra. Hechas en Checoslovaquia. Colección Cuba Material.

Por décadas, mi abuela guardó en el escaparate de su cuarto hojas usadas de cuchillas de afeitar. Las usaba, cuando ya no conseguían eliminar la naciente barba de mi abuelo o los pelos de sus piernas, para zafar costuras.

En el libro Guerrillas in Power: The Course of the Cuban Revolution (1970, New York: Hill & Wang), el periodista norteamericano de origen polaco K. S. Karol da fe de la escasez de cuchillas de afeitar que, ya en los sesentas, se vivía y del malestar popular asociado con la mala calidad de aquellas que se importaban del área socialista:

The language used by the Castroists at home was full of phrases reminiscent of Chinese arguments. They used the term revisionism as an obvious reference to the U.S.S.R. and its allies abroad. Even merchandise from Eastern Europe was commonly described by this title. Thus on my first day in Havana [en 1967] I learned that revisionist trucks were of very poor quality, or that anyone using revisionist blades needed no shaving cream—his tears would be quite enough. (Pp. 306-7)

El también periodista norteamericano Jose Yglesias, quien igualmente visitó el país en los sesentas, dice:

El Gallego liked to talk, but he had to go home to shave. I offered him a blade—»if you do not mind accepting it,» I said.

«If I do not mind!» he said. «If you know how I have plotted to ask you for one!»

When I saw him later clean-shaven, he said, «What a difference to the Soviet Astras. I can use it many more times.»

From then on, I would give a blade to men and the response was always the same. I gave a package of five to Dr. Padrón and he was quite thrilled. «I think I can make them last until Christmas if I use them right. Look at the shave I got—I do not think I have to shave for the rest of the week. I even cut myself because my beard was so thrilled that it got goose pimples!» (Yglesias, Jose. 1968. In the Fist of the Revolution: Life in a Cuban Country Town, p.112).

Cuchillas de afeitar Astra

Cuchillas de afeitar Astra. Hechas en Checoslovaquia. Colección Cuba Material.

Cuchillas de afeitar Neva

Cuchillas de afeitar Neva. Hechas en la URSS. Colección Cuba Material.

Cuchilla de afeitar Venceremos

Cuchilla de afeitar Venceremos. Hecha en Checoslovaquia. Colección Cuba Material.

Cuchilla de afeitar Sputnik

Cuchilla de afeitar Sputnik. Hecha en la URSS. Colección Cuba Material.

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El Código de Defensa Socialista, promulgado en 1961 contra el acaparamiento y la especulación, prohibía, según Díaz Castañón (2004), “la venta callejera de 15 artículos: ‘cuchillas de afeitar, hilo de coser, jabón, sábanas y fundas, pasta dental, papel sanitario, vasos, platos, tazas, juegos de cristal, loza y plástico, pilas, linternas, detergente, tela antiséptica, mosquiteros, bombillos, desodorante, biberones y pezones de goma’.” (p. 169). En Díaz Castañón, María del Pilar. 2004. Ideología y Revolución. Cuba, 1959-1962. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales.