Esencias de sabores de alimentos importados de Checoslovaquia

Esencias de sabores de alimentos importados de Checoslovaquia. 1980s. Colección Cuba Material.

No sé cuándo comenzó mi abuelo a hacer vino casero, pero diría que siempre. Al menos, desde que tengo memoria. Por lo general, de arroz; con suerte, de uva; en muchas ocasiones, de uvas caletas que íbamos a recoger a la playa de Jibacoa. Era muy pequeña, en los ochentas, cuando la esposa de un psiquiatra que trabajaba con él en el hospital Mazorra le regaló, al morir su marido, un alambique de cristal. Mi abuelo comenzó entonces a destilar el vino que desde siempre hacía, y a producir un ron de sabor muy parecido al pisco peruano, según algunos. Durante al menos tres décadas, se dedicó a perfeccionar su pasatiempo, llegando a ser en los noventas el único proveedor de bebidas alcohólicas en la familia y círculo de amigos. En algún momento de la historia, mi tío, que solía viajar con frecuencia a Checoslovaquia por asuntos de trabajo, comenzó a comprarle allí esencias de alimentos, que mi abuelo atesoraba, y con las que producía licores y brandies.

2 comentarios
  1. Teresa Dovalpage
    Teresa Dovalpage Dice:

    ¡Seguro que tu abuelito era el vecino más popular de toda esa localidad! Qeé bueno está eso de las esencias. Nunca vi las checas pero mi mamá sacaba de la farmacia esencia de menta para hacer una bebida que se preparaba también a base de alcohol.

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