Envase de refresco en polvo Tang

Envase de refresco en polvo Tang. 1961. Colección Cuba Material.

Emilio Ichikawa: Aguacero de mayo: 17-1961 Oferta de Castro:

Al calor de la plenaria —en el Parque Exposición de Rancho Boyeros— de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), Fidel Castro se refiere al déficit de tractores para labores agrícolas y dispara: «¡Está bueno ya de contrarrevolucionarios y de mercenarios en la cárcel, comiendo tranquilos! [Si] el imperialismo no quiere que sus gusanos trabajen, que los cambien por tractores y maquinaria agrícola! (…) Desde luego que los que hayan cometido asesinatos, entre esos esbirros, no los podemos cambiar por nada, [pero] todos los demás se los cambiamos por 500 buldózeres». El presidente Kennedy prestó oídos al mensaje y se formó el comité Tractors for Freedom, incluso bajo la presión del bando conservador, que consideró a los buldózeres «potencial material de guerra». Castro subió la parada con otra jugada mañosa: que los prisioneros de la Brigada de Asalto 2506 escogieran a diez para ponerlos en libertad bajo palabra y enviarlos a EE. UU. como representantes de Cuba en la negociación. De paso pulverizó el argumento de los conservadores: si los buldózeres eran «material de guerra», manden entonces tractores más pequeños en cantidad suficiente para llegar al valor estimado de 500 buldózeres Caterpillar D-8 8 (ca. $28 millones). Al deslizar esta propuesta, Castro usó por primera vez el término «indemnización» en el contexto de la invasión a Girón. Los 10 brigadistas llegaron (mayo 22) a Washington y Capitol Hill se alborotó ahora porque la demanda de indemnización was incompatible with our national honor. El comité Tractors for Freddom ofreció —en tono de ultimátum a Castro— 500 tractores pequeños, que valdrían $17 millones, y Castro replicó a los emisarios del comité (Foto) que si el honor nacional de EE. UU. no daba para pagar $28, pero sí $17 millones, no había negocio. A la postre Castro sacaría dos veces y pico más en valor (casi $53 millones) en alimentos y medicinas. Y el cambio de brigadistas por buldózeres se rebajó ante el vulgo a cambiarlos por compotas.

refresco Tang

Escena del libro Adios, mi Habana, de Anna Veltfort (Verbun, 2017), donde la protagonista observa el envase del refresco en polvo Tang.

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