Información sobre las lavadoras Aurika-70. Publicado en Magacín. 1976. Colección Cuba Material.

En CubaAhora: La lavadora rusa:

La llamada obsolescencia programada nada tenía que ver con los equipos confeccionados en la otrora Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, como queda demostrado en Cuba.

Los “bolos” (así solían llamar a los soviéticos en su ausencia) fabrican feo, pero -se decía- las cosas son duras y no cambian los modelos todos los años, sino cada 10 o más.

También llamaban “rusos” a los equipos aunque fueran productos de cualquiera de las otras 15 repúblicas que componían la desintegrada unión.

Aunque en 2005 hubo cambio masivo de equipos electrodomésticos en la nación caribeña, hay quienes se aferraron a su refrigerador ruso y todavía los muestran con orgullo, proclamando que durarán más que los nuevos y no faltan quienes adquirieron los modernos y ahora lamentan haberse desprendido del made in URSS.

Recientemente me brindaron un batido de guayaba elaborado en un artefacto que a sus casi 40 años solo ha habido que sustituirle una pieza relacionada con la cuchilla  y el vaso plástico cambiado por otro fundido en aluminio.

Y por si fuera poco, mientras degustaba el frío líquido, apaciguaron el calor con un ventilador plástico marca Orbita que ha resistido los embates de dos generaciones de niños que lo han usado para toda clase de entretenimientos.

Todavía ruedan por las carreteras cubanas modelos de jeep de dos puertas y de cuatro con sus motores originales o en algunos casos remotorizados con otro de auto soviético Volga desde hace más de 30 años.

Hay un chiste: varios países llevaron un reloj a competir en tamaño, y ganó la URSS por ser el más pequeño, exacto y duradero, pero cuando notaron que un cable lo conectaba a un aparato gigantesco como el Hotel Habana Libre, el jurado indagó. La respuesta: Es la batería del relojito.

Pero, de todos los equipos, el más asombroso debe ser la lavadora marca Aurika cuya entrada a Cuba se registra en los años de mediados de la década de 1970 del siglo pasado, cuando las amas de casa se sintieron liberadas de una dura carga domestica con su auxilio.

Todavía las hay funcionando como siempre, es decir, las encienden en un lugar y la vibración las traslada a los sitios más insospechados, con un ruido ensordecedor y mojando toda la vivienda.

Después de tantos años, este equipo no deja de asombrar, pues algunas solo lavan, no secan porque el motor fue utilizado para confeccionar un potente ventilador capaz de lanzar una chorro de aire a más de 10 metros de distancia.

O quizás lo encuentre en una turbina para impulsar el agua, en una podadora de césped como la que usan en los jardines del Monumento a la Acción del Tren Blindado en Santa clara, o en el más increíble de los aparatos manufacturados por la ingeniosidad cubana.

Sin embargo, nadie en otro país que no sea Cuba, puede imaginar que lo inviten a una fiesta y a la hora de brindar la cerveza y asar el pernil de cerdo, convoquen a ubicarse alrededor de una lavadora rusa marca Aurika.

Como por arte de magia, levantan la tapa y extraen una botella de bebida congelada, y también una masa de carne congelada, pues han convertido la lavadora en una nevera.

Teresa Valladares, colaboradora de Cuba Material, me envía el siguiente texto sobre las lavadoras Aurika, que ha estado circulando por correo electrónico desde hace tiempo:

Estoy seguro que cuando los rusos la inventaron nunca imaginaron el sinfín de utilidades que tendría en Cuba:
Lo primero que se quitaba era la junta plástica plateada que calzaba la tapa, ¿recuerdan? Era perfecta para un cinto de mujer, al cual lo único que había que adaptarle era una hebilla pequeña, reciclada de algún par de zapatos viejos, hacerle un par de huecos con un clavo caliente y ya, perfecto!
Luego la secadora, que generalmente funcionaba por muy poco tiempo, se convertía en maceta!! Se extraía el cesto de aluminio (era muy «elegante» y sobre todo, no se oxidaba) se llenaba de tierra y para las malangas era perfecto!!!
El motor se ajustaba no se como, el hecho es que se convertía en uno de los mas potentes ventiladores en la historia de casi todos los cubanos de la isla, aquellos que hacían un ruido bestial y que vibraban tanto que había que calzarlos con una frazada o te caminaban por toda la casa.
El transformador es perfecto para llevar los equipos de 220v a 110v.
Cuando ya no funciona nada, es un perfecto cesto para ropa sucia.
Por ultimo, la tapa de la lavadora era imprescindible para el cake de cumpleaños!!!
La primera pregunta que te hacían los dulceros en Cuba cuando mandabas a hacer un cake era:
«Tienes una tapa de lavadora?» «Si la tienes, tráemela!»
Son… Cosas de Cuba.
En mi caso también la lavadora Rusa AURICA tuvo otras funciones como: El motor de la centrifuga se uso para bomba de extracción y ladrona de agua.
También se uso para masajes para tratamientos terapéuticos de hidro-masajes (se ponía una mezcla de agua fría y de agua caliente soportables a la piel, se ponía a funcionar introduciendo las piernas o los brazos.
Otra función como enfriadora, le echaban pedazos de hielo y se enfriaban las cervezas y los refrescos, la tapa también se uso muchas veces para deshuesar un pernil…..jajajajajaaaa
Todavía no entiendo cómo pueden existir personas que se mofen de la genialidad e inventiva de los cubanos!

Información sobre las lavadoras Aurika-70 y los servicios de mantenimiento a domicilio. Publicado en Magacín. 1976. Colección Cuba Material.
Pinzas de la lavadora Aurika. Colección Cuba Material.
Lavadoras soviéticas. Imagen tomada de internet.
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