almendrón

Automóvil antiguo (almendrón). 1950s. Foto 2013.

Citando a Wim Muller (Order and Meaning in Design), Peter-Paul Verbeek señala, en su libro What Things Do, que en las sociedades modernas el diseño industrial incide, tanto de manera denotativa como connotativa, en el proceso de construcción social de los significados. El diseño industrial ayudaría tanto a comunicar la utilidad de los objetos (función denotativa) como lo que ellos representan (función connotativa). Pero, según Verbeek, si bien es fácil conocer lo que los objetos denotan, pues tiende a cambiar muy poco con el tiempo, lo que los mismos representan está sujeto a una mucho mayor variabilidad.

En la Cuba de los cincuentas, por ejemplo, los automóviles norteamericanos connotaban modernidad y progreso. En los ochentas, en cambio, eran los automóviles soviéticos, en especial los de la marca Lada, que el gobierno otorgaba como premio a la lealtad política o a las proezas laborales, el principal símbolo de modernidad y progreso. La Habana de los ochentas llamó almendrones, con desprecio, a los carros norteamericanos, que identificó con lo cheo, lo guajiro, el campo y la falta de participación de ciertos sectores de la antigua clase media. Por el contrario, en los noventas y, sobre todo, en los 2000s, los automóviles norteamericanos se revalorizaron en tanto marcadores de un nuevo status social.

En el capítulo “Our cars in Havana” del libro Autopia, Cars and Culture, editado por Peter Wollen y Joe Kerr en 2002 para Reaktion Books, Viviana Narotzky dice que en los años 1980s el estado cubano intentó adquirir carros norteamericanos antiguos, cambiándolos por Ladas, para luego venderlos en casas de subasta y a coleccionistas privados. Narotzky estima en más de 5,000 los Chevrolets registrados ese año y toma nota de la relación directa entre la prosperidad económica del músico Eliades Ochoa y sus automóviles: en los setentas tuvo un Chevrolet de 1954 que cambió por un Dodge de 1954 que cambió por un Peugeot 504 que cambió por un Lada 2105, y este último por un Mitsubishi 4×4.