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perfumes soviéticos

perfume Violeta
Perfume Moscú Rojo

Perfume Moscú Rojo. 1980s. Donación de Mirta Suquet. Colección Cuba Material.

Además del famoso perfume Moscú Rojo, a partir de la década de los años setenta en Cuba se comenzaron a comercializar perfumes provenientes de Europa del Este, principalmente de Bulgaria, y de la URSS. Éstos son algunos de los perfumes soviéticos que estuvieron a la venta en el mercado paralelo, algunas veces sí, otras no. Llama la atención que sus nombres no hayan sido traducidos al español para el mercado cubano y que, a excepción de Moscú Rojo, todos conservan gran parte del contenido original.

Perfume "Acacia Blanca (Biélaia Acatsia)"

Perfume “Acacia Blanca (Biélaia Acatsia)”. Hecho en la URSS. Colección Cuba Material.

Perfume Romeo

Perfume Romeo. Hecho en la URSS. Colección Cuba Material.

perfume Violeta

Perfume Violeta. Hecho en la URSS. Colección Cuba Material

ht: Tamara Álvarez y Alexis Jardines tradujeron los nombres.

cosméticos Sah

Agua de colonia en spray Sah
Agua de colonia en spray Sah

Agua de colonia en spray Sah. Hecha en Bulgaria. Colección Cuba Material.

La línea de cosméticos para hombres Sah hoy se produce en Macedonia. Antes del desplome del socialismo de estado en Europa del Este se fabricaba en Bulgaria y se exportaba a Cuba, donde se comercializaba en el mercado paralelo. Para el mercado cubano, las instrucciones sobre cómo aplicarse la colonia en spray fueron traducidas al español. Además de la colonia, en Cuba se vendió la crema de afeitar de la misma marca.

Crema de afeitar Sah

Crema de afeitar Sah. Hecha en Bulgaria. Colección Cuba Material.

el equipaje de regreso, por Wendy Guerra

Frasco de perfume Carven
Frasco de perfume Carven

Frasco de perfume Ma Griffe, producido por la casa francesa Carven. 1950s. Colección Cuba Material.

…¿Qué traigo? Un enorme catálogo general del Musée d’Orsay, otro de impresionismo abstracto, el que me regaló Inés Tolentino con la retrospectiva de su obra. La poesía completa de José Triana (dedicada por el autor de “La noche de los asesinos”) un gran diccionario de francés-español. Traigo cremas, perfumes y condimentos, inciensos, una lámpara de aceite para espantar los mosquitos este verano. Traigo medicinas para el estómago, las gripes, las alergias, los dolores, los mareos; muchas medicinas para repartir y resistir el verano lejos de París, variedades de té, aceite de oliva, una botella de vino tinto, libretas de apuntes, mis dulces preferidos y multicolores de La Durée (casa fundada en 1862); lápices, plumas, zapatos y vestidos, trusas, un cartucho de tinta para mi vieja impresora, ropa interior, abrigos, un caldero pequeño, una cafetera nueva, juntas para mi refrigerador, libros de varios autores de mi generación, aquellos que no encuentro aquí y se prestan interminablemente.

Traigo un costurero, una bolsa para el agua caliente, el aparato para medir la presión  y algunos cuadernos de papel pautado. Dos dibujos que compré en la calle a un pintor muy joven que dibujaba agachado en 13 Rue du Four. Dos discos con versiones magníficas de Sonatas de Scarlatti. Quitamanchas, betún neutral y unas goticas para desinfestar el agua. Qué bueno que no traje el original de William Navarrete, él insistió y tenía razón, ahora lo leerían preguntándose por qué un colega carga con el original del otro. Mi secador de pelo, mi champú….

Leer en Habáname: Volver a Cuba.

Moscú rojo, perfume

Perfume Moscú Rojo
Perfume Moscú Rojo

Perfume Moscú Rojo. 1980s. Donación de Mirta Suquet. Colección Cuba Material.

En Granma Internacional, publicado en 1998 por María Elena Capote:

PERO LOS TIEMPOS CAMBIAN:

Algunos especialistas suelen calificar a los años 60 de este siglo, como “la década prodigiosa”. En Cuba, en materia de perfumería, no se puede aplicar tal concepto. Desaparecieron de golpe las producciones de casi todos los cosméticos y perfumes, manteniéndose sólo las indispensables para la higiene más elemental. Esta industria es sumamente cara en materias primas. No se llegó a poner de moda el aceite de patchoulí que pregonaron los hippies frente a los sofisticados perfumes, pero sí se usaron determinados “inventos” criollos que se vendían clandestinamente y a precios de oro por fabricantes privados de pequeñas instalaciones caseras. La mujer cubana no se resignaba a no perfumarse para las múltiples actividades que enfrentaba en su nueva vida social. Ya para los años 70, apareció el histórico Moscú Rojo, con su fuerte olor oriental, y le siguieron otros perfumes de la industria búlgara y polaca. Renacía el consumo y una costumbre que nunca se había perdido del todo.

PERFUMES QUE HICIERON HISTORIA

La década de los 80 fue la época dorada de la perfumería nacional. Aguas de colonias, perfumes, lociones, extractos, aparecieron en los comercios y cautivaron el gusto de hombres y mujeres que nunca antes habían sido consumidores habituales y cuyo alto poder adquisitivo les permitía el acceso a este tipo de producción, calificada hasta entonces por muchos como “secundaria”, y para otros, tan vital y necesaria como la propia alimentación.
Nombres como Linda, Diamante Negro, Fantasía, Impacto, Profesía, Jaque, Deportes, Bermellón, Folklor, Yoruba, Hechizo, Carnaval, Recuérdame, Agua del Trópico, Tú, Onix, Karate, Cid, Jit, Toqui, encabezaron una larga lista de perfumes cubanos que abarcaban líneas florales, aldehídicas y orientales, además de las conocidas aguas de colonia. No hizo falta una publicidad dedicada a mujeres liberadas y conquistadoras sexualmente, como se anunciaban mundialmente los perfumes en esos años. Las cubanas seleccionaban de acuerdo con su ancestral sentido del gusto y establecieron sus preferencias. Respondían a un cierto toque secreto, mezcla de trópico y sensualidad, que los perfumistas cubanos incluyeron dentro de las corrientes internacionales de moda entonces. A partir de ese tiempo, Alicia Alonso, y más tarde, Coral Negro, identificaron a la perfumería nacional.
Sin embargo, no duró mucho la alegría en casa del pobre, como suele decir un refrán popular. Llegaron los 90 con su terrible carga para finales de siglo, la perfumería sufre otro duro golpe: el Período Especial.

* * *

En el blog Los días no volverán, 2010:

Actualmente, mi madre adorna su tocador con dos frascos de perfumes: uno, es el emblema de unos años que no se anima a dejar atrás; el otro, un perfume que siempre deseó tener y que sólo ahora, al precio impagable de la fragmentación familiar, ha podido disfrutar: Moscú Rojo -el perfume anhelado por la mujer cubana de los 80’- junto a Channel, algo que rompe cualquier esquema ideológico y estético. Esto no es representativo de ningún hogar; no creo que muchas personas conserven un Moscú Rojo. Pero mi madre sí lo tiene en ese país caótico que se ha construido y donde es feliz. Cuando le pregunto por qué no lo tira, me responde con orgullo: “aún le queda un poco”. A qué olerá, es algo que no sé, ni quiero saber.

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Y en mundoanuncio.com/La Habana:

Vendo Radio Juvenil 80 nuevo en su caja, Colección de Matriuskas de 30 piezas, y mucho más. – Bauta

En venta – se ofrece:

Eso mismo. Un Radio Juvenil 80 en 50 cuc. Un juego de Matriuskas Made in Leningrado en 100 cuc. Un televisor Caribe con pantalla de tres bandas de colores pintado a mano en 300 cuc. Un par de kikos plásticos en 20 cuc. Tenis Robin Hood en 22.99 cuc y tres pomos de perfume KAYAC, HIT y MOSCU ROJO en 5 cuc cada uno… Interesados escribir por aquí y preguntar Gorbachov.