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Art OnCuba, entrevista a diseñadores cubanos (video)

A propósito de la primera Bienal de Diseño que se celebró en La Habana del 12 al 14 de mayo de 2016, Art OnCuba entrevistó a algunos diseñadores cubanos.

pinturas siboney

envases

pinturas siboney

Envase de pintura Siboney. Colección Cuba Material.

En Beltrán, Félix. 1984. Acerca del diseño. Havana, Cuba: Letras Cubanas:

Uno de los primeros envases comerciales de cálida fabricados en Cuba es la caja de tabaco. Desde el terminado del cedro hasta las litografías de indios, planas, hermosas mujeres y románticas parejas. Es un envase de acuerdo con la sensualidad aromática del tabaco cubano.

Actualmente estamos fabricando muchos productos que antes importábamos. En otros casos se está mejorando el diseño d productos viejos, como en el caso de las cajitas de fósforos, con sus variados diseños geométricos. El Departamento de Estudios de Productos del Ministerio de Industrias ha diseñado envases y etiquetas para una gran variedad de productos nacionales y de exportación. En muchos casos existen envase tradicionales, asociados durante años al producto por los consumidores, como ocurre con muchas marcas de cigarros y tabacos. En esos casos se ha mantenido el nombre del producto y parte de las formase colores del envase anterior. Esto es resultado de la necesidad de continuar manteniendo la asociación tradicional del producto con su envase y su nombre. Se han eliminado detalles innecesarios del diseño, y se han ordenado las formas conocidas, haciendo el envase más deseable y elegante.

Otro caso es la caja de lápices para profesionales: no es necesario leer el texto para conocer su contenido. Basta con ver el papel de planos, la regla T y el cartabón que aparece por ambos lados del envase.

La caja de colores para niños presenta varios niños jugando con lápices de colores. Aquí también se identifica fácilmente el producto por el envase. El nombre también es explícito: Pionero. (P. 102)

Cartel de Fernández Reboiro

Fernández Reboiro, diseñador

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Cartel de Fernández Reboiro. 1973. Imagen tomada de Cubaencuentro.

La editorial madrileña El Gran Caíd SL publica, en formato digital, el libro Reboiro. Carteles. Cine. Posters (2014, 272 páginas), reseñado por Carlos Espinosa Domínguez en Cubaencuentro:

El hermoso libro cuenta con edición de Antonio García Rayo y diseño de Alberto Jiménez García. Para acompañar la reproducción de sus afiches, Fernández Reboiro redactó un texto titulado “Mi pasión: el diseño”. Creo que es la primera vez que él se refiere extensamente a su trabajo. Eso hace que esas páginas resulten muy valiosas, por toda la información que proporcionan. En ellas narra sus inicios como diseñador de carteles cinematográficos, y sobre ello apunta:
“En 1963, supe por unos amigos que el ICAIC quería formar un nuevo equipo para diseñar carteles de cine. No conocía a nadie allí. Así que me presenté y de ahí empezó mi colaboración. Es el momento en que comienza el fenómeno cultural del cartel de cine cubano, al tiempo que el gobierno controlará y dirigirá la propaganda de todas las películas que se proyectarán en Cuba. Realizábamos nuestro trabajo como freelance. Había muchos diseñadores en Cuba, pero no todos querían colaborar con el nuevo régimen, así que tomaron la decisión de marcharse. Quedamos [Eduardo] Muñoz Bachs y yo. Luego se incorporaron Ñico, Dimas y Julio Eloy. Como invitados llegaron Alfredo Rostgaard, Raúl Oliva, Umberto Peña, Yanes, Navarro y otros. Años más tarde se unirán Luis Vega, Damián y Oliverio. Por último, algunos pintores como Antonio Saura, René Portocarrero, Servando Cabrera Moreno, Raúl Martínez y Mariano Rodríguez hicieron algún cartel por encargo del director de la película o de la dirección del ICAIC”. Fernández Reboiro cuenta que en 1967 los diseñadores dejaron de trabajar como freelance y pasaron a formar parte de la plantilla del ICAIC.
Acerca de cómo trabajaban, señala que “todos los carteles los aprobaba Saúl Yelín, que dejaba una total libertad de creación, hasta el punto de que muchos desafiaban la orientación del realismo socialista. Los carteles y las vallas se preparaban una semana antes del estreno, hasta que en 1965 llegó la orden de Fidel de que no podía haber propaganda de ninguna índole en la calle, salvo la del gobierno. Así acabó la inmediatez del cartel y se convirtió en un hecho plástico singular que rompió los esquemas. Al menos su primera regla: la de que un cartel es publicidad y debe anunciar un evento”.

Leer toda la reseña aquí.

Feliz Navidad

Postal de navidad 1962. Imagen tomada de Libreta de apuntes.

Postal de navidad 1962. Imagen tomada de Libreta de apuntes.

En Libreta de apuntes:

…Ocurrió en diciembre de 1961. La postal fue distribuida por correo a dirigentes revolucionarios y algunos cientos de militantes de la AJR. La pieza es un incunable. Solo existe este ejemplar en mi poder. Ejemplar único que, pese a todo, muestra la agudeza política de Carlos Quintela Rodríguez “El Quinte”, jefe de la Comisión Nacional de Propaganda de la AJR y director a la vez de la revista Mella, y su esfuerzo por preservar algo —más que una festividad religiosa, se trataba de una tradición familiar cubana. El negro viejo, pero aún vigoroso —¡miren esos brazos, los dorsales!—, que representa el año que termina viste el uniforme de los alfabetizadores, puesto que 1961 había sido nombrado Año de la Educación. El parvulito que se apresta a descargarle un golpe con su enorme llave inglesa al vapuleado Tío Sam (al dorso de la postal), representa a su modo —aunque no de una forma tan evidente—, el ideario ideológico de los nuevos empeños del proceso revolucionario: 1962 será el Año de la Planificación. …

Postal de navidad 1962 (reverso). Imagen tomada de Libreta de apuntes.

Postal de navidad 1962 (reverso). Imagen tomada de Libreta de apuntes.

Poema Cantar de la Escuela al Campo

Cantar de la escuela al campo, de Julia Calzadilla

Poema Cantar  de la Escuela al Campo

Poema Cantar de la Escuela al Campo. Publicado en el reverso de la contraportada de la revista Bohemia. 1970s. Colección Cuba Material.

Sobre la escuela al campo, dice la historiadora Lillian Guerra (2010): “By the mid-1960s, combining manual labour with mental work by performing unpaid, often gruelling agricultural tasks under a hot sun while living in military-style barracks for months at a time became the most unifying experience for island youth from early adolescence to their mid-twenties. By 1967, the policy of sending middle school and high school students to study and work in the countryside became permanent: over 150,000 attended escuelas al campo in that year alone.31 The figure represented 84.68 per cent of the total number enrolled” (p. 274)

Videojuego Gesta Final.

videojuegos cubanos: la violencia, la legitimidad y la historia

Imagen tomada de Cubadebate. 2013.

Videojuego Gesta Final. Imagen tomada de Cubadebate. 2013.

Cuba presentó, durante la XV Convención y Feria Internacional Informática 2013, el videojuego Gesta final: Camino a la victoria, promocionado por los Joven Club de Computación y Electrónica (JCCE). El mismo forma parte, según el sitio Cubadebate, de la colección JUGANDO, “basada en personajes cubanos y realizados en coproducción con el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos” que también incluye “La Gata Mini, Pinta Conmigo, Cocojugando, Comando de Pintura y Beisbolito, softwares que incentivan el desarrollo de habilidades desde edades tempranas”.

Hace algunos años, la revista digital Tino, desarrollada por un Joven Club villaclareño, presentó el videojuego, según la fuente el primero de su tipo en Cuba:

En tercera dimensión, y de corte histórico, describe el período de 1956 a 1959, últimos años de la lucha de liberación armada. El videojuego destaca los escenarios donde se efectuaron los hechos y combates más importantes librados por el Ejército Rebelde, iniciados el 2 de diciembre de 1956. Justo comienza con el desembarco del Granma, y el jugador, convertido en un rebelde más, podrá ser parte de la historia librando batallas hasta el primero de enero de 1959….

De manera general, será, un videojuego de acción, desarrollado en tres dimensiones, exclusivamente para PC, correrá solamente sobre la plataforma Windows y la vista del jugador será 1ra persona….

El diseño de ambiente del juego se basa desde el relieve de la zona, la flora, la fauna, el horario en el que se desarrolla la acción, etc… todo en los ambientes reales donde sucedieron los hechos. Se ha trabajado cuidadosamente en el momento de graficar la historia, es importante no ser esquemáticos, hemos sido muy exigentes para ambientar los escenarios del juego, de manera general depende muchísimo el consumo, o no, del producto si posee este un buen diseño. Intentado simular un mundo real al jugador, sin afectar la idea inicial y el concepto del juego.
………………..

En la etapa final (jugable), el jugador podrá escoger solamente 1 personaje de tres existentes en el juego. La diferencia entre ellos, está dada por algunas características como la edad, peso, tamaño, personalidad, y habilidades con el armamento.

Cada personaje inicia con tres tipos de armas: un arma cuerpo a cuerpo, un arma corta y un arma larga, pero no precisamente estará obligado a transitar con ellas por toda la campaña, podrá cambiar su armamento en el momento oportuno. Es importante las características del personaje elegido porque de allí depende del porciento de efectividad con una u otra arma, la velocidad en la que podrá correr, la máxima altura que tomará al saltar, el buen sentido de la orientación, etc.

Según esta revista, que no se actualiza desde 2010, Gesta Final fue edesarrollado por Cayosoft, un equipo de ingenieros de computación de Caibarién, en la provincia de Villa Clara.

Tomado de la revista digital Tino.

Videojuego Gesta Final. Tomado de la revista digital Tino.

Tomado de la revista digital Tino.

Videojuego Gesta Final. Tomado de la revista digital Tino.

Postal de navidad

festivales del libro y navidades cubanas

Postal navideña 1959

Cuba Material les desea a todos unas felices navidades y un próspero año nuevo!

“Comandante en jefe: ¡Ordene!”, cartel

Cartel de Juan Ayús, creado para la UJC en 1962, durante la Crisis de Octubre o Crisis de los Misiles. Imagen tomada de Juventud Rebelde.

Entrevista a Juan Ayús, publicada en Juventud Rebelde: Cincuenta octubres de un cartel:

…Con una foto de Fidel, mochila y fusil al hombro, en la Sierra Maestra, el cartel, de muy buen tamaño, cobró una nueva relevancia en los días de la Crisis de Octubre, porque en la parte superior izquierda decía: Comandante en Jefe: ¡Ordene!

El entonces joven propagandista y diseñador Juan Ayús García, quien fungía como coordinador de Propaganda de la UJC, tuvo la iniciativa de confeccionarlo y resultó ser el primer cartel fotográfico de gran formato de la historia de la Revolución Cubana, a la vista del pueblo, en solo 24 horas.

«Lo importante no es que tuve la idea y concebí el cartel, sino el momento en que se logró, la rapidez con que salió a la calle, y con la foto de Alberto Díaz, “Korda”. Además, recorrió el mundo», recuerda Ayús.

«Si algún valor tuvo mi modesto aporte fue haber logrado un mensaje oportuno que encerró el espíritu masivo en aquel momento de gran efervescencia revolucionaria, en que un pueblo entero estuvo dispuesto a morir antes que arrodillarse», comenta.

—¿Cómo te surgió la idea?

—Vi la expresión que luego empleé en el cartel puesta como un grafiti en una de las paredes del Estadio universitario.

«La pusieron en bruto, en forma rápida, sin mayúsculas, sin los signos de puntuación que llevaba. Pudo haber sido un joven estudiante, un trabajador, un profesional o un soldado. Se me quedó grabada y al llegar a la revista Mella, la anoté para no olvidarla. Le puse la correcta ortografía y los signos que necesitaba: “Comandante en Jefe: ¡Ordene!”.

«Le dije al tipógrafo —que se llamaba Fidel—: “Prepárame en caja este texto para el título con letra Franklin condensada negra, en mayúsculas. Y para la firma, abajo, a la izquierda, el emblema de la UJC y Unión de Jóvenes Comunistas en letra Clarendón, en mayúsculas”.

—¿Y la foto de Fidel?

—Salí enseguida en busca de una imagen: un dibujo, una foto, una ilustración. Porque aquel texto debía acompañarse con «una visual de pegada».

«Tenía buenas relaciones con Korda. Trabajamos juntos en Publicidad, antes de la Revolución. Fui a verlo a su estudio, frente al Hotel Capri.

«Le dije que necesitaba una foto del Comandante. “Tienes mucha suerte, pues le tiré unas cuantas hace poco tiempo, en la Sierra Maestra. Busca los negativos, están en la tercera gaveta y selecciona tú mismo la que más te guste”.

—¿La seleccionaste enseguida?

—Seleccioné la que él hubiera seleccionado: era la mejor, de mucha fuerza, excelente encuadre y una atmósfera muy propia para el momento de la crisis de los cohetes y la amenaza yanqui. Me daba la imagen exacta que necesitaba.

—¿Dónde imprimiste la foto?

—Le pedí a Alberto que la imprimiera. Lo hizo enseguida. Arranqué a la carrera con la foto, convencido de lo que llevaba en mis manos. Te confieso que tuve mi miedo. Pensé que la rapidez del secado podría poner la foto amarilla, que no había recibido el lavado suficiente, pero me tranquilizó el saber que Korda era un perfeccionista de la fotografía y seguramente le había dado algún tiempecito más y había sabido fijar la imagen suficientemente y salvarla.

—¿Qué me puedes decir del diseño que entonces concebiste?

—Primero, que para mí es un honor, a 50 años de aquello, estar vinculado, en una obra como esa, a Korda, que es un símbolo de la fotografía cubana. Ahora, una foto es una cosa y un diseño es otra. Se pueden utilizar varias gráficas de distintos fotógrafos; ilustraciones de diferentes dibujantes o caricaturistas, pero la concepción de un diseño es esencialmente comunicativa. Claro, Korda supo captar una imagen eficaz».

—¿Qué hiciste después?

—Me sentí feliz. Mi acción contribuyó a reforzar el clima de combate del pueblo. Y fui dichoso, porque la Juventud  no poseía muchos recursos. Existía la revista Mella, pero no el periódico que la UJC tuvo tres años después, creado por Fidel. Iba pensando cómo solucionar la impresión del cartel completo. Y hasta lo vi pegado, al decir de los cartelistas: ¡como un grito en la pared!

«No soy especialista en carteles, sino un diseñador de la comunicación social en otras vertientes. Pero entonces propicié la creación y la distribución de aquel cartel, que a la distancia de 50 años conserva aún su encanto original y es para la historia la primera demostración pública del trabajo de propaganda de la UJC, el primer impacto propagandístico, porque salió a la calle en un momento decisivo de la Revolución».

—¿Qué otra reflexión te merece aquel cartel?

—No era usual en Cuba, por sus dimensiones: 0,75 metros de ancho, por 1,50 metros de alto. Y a solo seis meses de crearse la UJC.

«Fue impreso en uno de los talleres de la Empresa Consolidada de Artes Gráficas. Allí decidimos darle el tamaño del pliego completo que admitía la máquina de impresión en offset. Lamentablemente no recuerdo ahora los nombres de los jóvenes comunistas que trabajaron en su impresión, su traslado y su colocación en los comercios y calles céntricas de La Habana. Llevo en mi corazón el haber contribuido en algo a crearlo en uno de los instantes más sagrados de nuestra historia y eso tendrán que recordarlo los futuros militantes de la UJC y mis tres nietos».

¿Quién es Juan Ayús?

Estudió Periodismo en la Escuela Manuel Márquez Sterling, donde fue fundador y jefe de la milicia estudiantil. En 1961-1962 fungió como director artístico de la revista Mella. Asimismo, dirigió artísticamente Juventud Rebelde, El Caimán Barbudo, Moncada y Avanzada. A fines de la década de los 80 asumió también la dirección artística del periódico Granma. Se responsabilizó con la implementación de nuevas tecnologías en la prensa. Ha impartido clases de Periodismo y en la Facultad de Comunicación. Se destaca su labor como dirigente de la Asociación de Comunicadores Sociales. A lo largo de su carrera ha obtenido numerosas distinciones».

Lo que dicen los libros

Entre los libros que han retomado esta historia figuran La imagen constanteEl cartel cubano del siglo XX, de Jorge R. Bermúdez, Editorial Letras Cubanas, 2000, y Cuba, Arte e Historia desde 1868 hasta nuestros días, publicado por Lunwerg Editores, The Montreal Museums of Five Arts, 2008. En el primero se afirma: «Al cartel diseñado a partir de la imagen fotográfica, le siguió el cartel fotográfico o cartel-foto. El hecho tan lógico, dictado por la inmediatez de una acción gráfica de tiempos de guerra, contaba ya con un antecedente de interés en el cartelismo cinematográfico. El de Muñoz Bachs en el filme Historia de la Revolución, 1960. Dentro de esta tendencia el cartel Comandante en Jefe: ¡Ordene!, de Juan Ayús, es el más logrado y representativo de la Crisis de Octubre. Para su concepción se seleccionó la foto de Fidel hecha por Alberto Díaz —Korda— en el primero de los recorridos que realizara después del triunfo insurreccional el Jefe de la Revolución por la Sierra Maestra (…) La ausencia de retoques o de manipulación alguna del negativo demostró (…) la autosuficiencia de la imagen fotográfica como retrato para expresar la dramática del momento, sin quiebra de su acuerdo con el texto, sintético y conclusivo, en el cual el color rojo de la tipografía sobre blanco y negro de la foto —tal como lo hacía el periódico Revolución— asume un valor simbólico (…) el mensaje verbal cristalizó una significación entre todas las significaciones posibles del cartel-foto: la ilimitada confianza del pueblo en el hombre que, con su equipo de campaña al hombro y desde un picacho serrano, expresa su voluntad de reiniciar la lucha guerrillera, ante cualquier amenaza interna o externa que atente contra la existencia misma de la Revolución. Comandante en Jefe, ¡Ordene! resultó un cartel excepcional».

Publicidad para la reforma agraria

dios y la Reforma Agraria

Anuncio de promoción de la Reforma Agraria

Anuncio de promoción de la Reforma Agraria. 1959.

Antes de la nacionalización de las agencias publicitarias cubanas, Dios estuvo a favor de la Reforma Agraria.

Anuncio de promoción de la Reforma Agraria

Anuncio de promoción de la Reforma Agraria. 1959.

Cartel de la película Hara Kiri.

cartel de cine

Enlazo este artículo publicado en La Ventana (tomado de Cubanow) sobre el cartel de cine cubano, el cual termina así:

Desde muy temprano, la cartelística cubana de cine ganó el aplauso internacional. En 1964, el afiche de la película japonesa Harakiri, de Antonio Fernández Reboiro, fue el pionero al obtener el primer premio en Sri Lanka. Luego, certámenes en Ottawa, París, Cannes y Moscú, entre otros, certificaron la calidad de las obras cubanas, ya para entonces perseguidas por coleccionistas.

En la isla, los carteles tomaron las calles y pasaron a ser piezas de culto. “Superaban el carácter efímero con que fueron concebidos”, asegura Vega. Aparecieron en sellos postales, en almanaques, en cajas de cerillas y, naturalmente, en los hogares de los intelectuales, así como en el espacio doméstico de la gente común. En poco tiempo, devinieron símbolo del buen gusto e incluso llegaron a irrumpir en las oficinas. No importaba en cuál, ni dónde. La burocracia también los amaba.

Menú de la cena ofrecida al gobernador Magoon

las fiestas de la república

El 20 de mayo de 1902 se celebraba la inauguración de la República de Cuba. Cuatro años más tarde, el 29 de septiembre de 1906, Tomás Estrada Palma, su primer presidente, solicitaba ayuda militar a los Estados Unidos, dando lugar a una segunda intervención norteamericana, que se extendió hasta 1909. Durante la misma, mandaron la isla, primero, William H. Taft y, a partir del 13 de octubre de 1906, Charles E. Magoon, nombrado Gobernador Provisional de Cuba (con anterioridad, Magoon había administrado el Canal de Panamá). El 13 abril de 1907, el periódico The New York Herald celebró, en Miramar, una fiesta en su honor, cuyo souvenir se muestra.