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morfina

ámpulas inyectables de morfina
ámpulas inyectables de morfina

Envase de ámpulas inyectables de morfina. Hecho en Cuba. MINSAP. Colección Cuba Material.

Cada ámpula de 20 mg de clorhidrato de morfina se vendía, en los años ochenta, a un precio de 30 centavos, bajo receta médica. El envase advertía que “puede causar hábito”. La producía el MINSAP.

ámpulas inyectables de morfina

Envase de ámpulas inyectables de morfina. Hecho en Cuba. MINSAP. Colección Cuba Material.

leche en polvo en paquetes de nylon

Envase de leche en polvo La Lechera
Envase de leche descremada en polvo ECIL

Envase de leche descremada en polvo ECIL. Producida por la Empresa del Combinado Industrial Lácteo (ECIL), hoy Empresa de Productos Lácteos. Colección Cuba Material.

Cuando se vendía leche en polvo en moneda nacional y se podía adquirir por la libreta de abastecimiento, venía envasada en paquetes de nylon. He conseguido dos de éstos, de las marcas ECIL y La Lechera. El diseño e imagen de marca de la leche ECIL remiten a los años setenta. Recuerdo perfectamente, sin embargo, la leche en polvo La Lechera. La consumíamos en los años ochenta, aunque posiblemente se comercializara desde antes.

ECIL es el acrónimo del Combinado Lácteo, empresa fundada en 1971 en la provincia de Las Villas. Es también el nombre con que se conoce el poblado villaclareño El Lácteo, precisamente por la ubicación allí del Combinado de la leche.

La leche descremada en polvo La Lechera se producía, en cambio, en La Habana por la Empresa de Productos Lácteos Metropolitana.

Envase de leche en polvo La Lechera

Envase de leche en polvo descremada La Lechera. Producida por la Empresa de Productos Lácteos Metropolitana. Colección Cuba Material.

tela antiséptica bebitex

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Tela antiséptica Bebitex
Tela antiséptica Bebitex

Tela antiséptica Bebitex. 1973. Colección Cuba Material.

Cuando nació mi hija, en el 2002, el sistema de racionamiento de productos industriales me asignó algunos metros de tela antiséptica para hacer pañales y culeros de bebé. Cuando fui a comprar la tela, por insistencia de mi abuela, me la dieron doblada, sin protección o envase. Tampoco tenía etiqueta o nombre comercial. A cambio del cupón correspondiente y cierta cantidad de dinero, me llevé varios pliegos de la tela blanca con que las madres cubanas han hecho, por décadas, los pañales de sus hijos, festoneados y bordados por ellas mismas o por sus madres, abuelas, vecinas o costureras.

Cuando yo nací, en 1973, ya el gobierno cubano vendía tela antiséptica mediante una libreta de racionamiento emitida especialmente para las embarazadas y los recién nacidos. En aquella época, sin embargo, la tela antiséptica tenía nombre comercial: bebitex, y se vendía empaquetada en nylon, adornado con motivos infantiles. El empaquetamiento establecía, además, la cantidad de tela y su fabricación: cubana.

En algún momento, en las tres décadas que median entre el nacimiento de mi hija y el mío, el empaque de nylon y la marca comercial bebitex se dejaron de producir y comercializar. Los embarazos de las mujeres cubanas transcurrieron, entonces, menos adornados.

Tela antiséptica Bebitex

Tela antiséptica Bebitex. 1973. Colección Cuba Material.