Desodoral

Desodorante líquido Desodoral

Desodorante líquido Desodoral. Hecho en Cuba. Colección Cuba Material.

Cuando era niña, mi abuelo solía mandar a hacer el desodorante a la farmacia. El compuesto, me decía, era mejor que cualquiera de los productos que se vendían en las tiendas. Sólo que era muy líquido, y costaba trabajo aplicarse aquel desodorante, pese a que mi abuela lo envasaba en unos pomos plásticos con boca de perilla que, si se apretaban o exprimían, dejaban salir un pequeño chorro de desodorante. Debía uno entonces soplarse las exilas o airearlas por un rato para que se secara, antes de vestirse.

Existía muy poca diferencia entre el líquido que mandaba a hacer mi abuelo a la farmacia y el preparado industrial que se vendía en los comercios cubanos en los años 1970s y 1980s bajo la marca Desodoral. Ambos tenían la misma apariencia de mejunje, la misma consistencia aguada. A ambos había que re-envasarlos en otro recipiente con tapa que controlara la cantidad de líquido que dejaba salir, para evitar que, al usarlo, el desodorante se botara.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Notify via Email Only if someone replies to My Comment