huellas de la materialidad soviética

Perfume Romeo

Perfume Romeo. 1980s. Colección Cuba Material.

Huellas del pasado en la vida cotidiana trae una galería de imágenes creada por BBC sobre los vestigios de la materialidad soviética en Cuba. Estas fotografías acompañan el artículo Las diez huellas soviéticas en Cuba, de donde extraigo algunos fragmentos:

Modelo de desarrollo

En términos económicos, la Unión Soviética era el referente teórico y el modelo de desarrollo que seguía Cuba.

El socialismo cubano se pensaba como un modelo parecido al de la URSS, desde el punto de vista ideológico, político y económico. Esa concepción tuvo que ser replanteada tras la caída del campo socialista.

“Ése es otro impacto de los soviéticos en Cuba pero también de su colapso. Cuba tuvo que cambiar su modelo de desarrollo y sus paradigmas”, explica a BBC Mundo Juan Triana, director del Centro de Estudios de la Economía Cubana.

Transporte automotriz

En las calles cubanas queda una huella evidente de las relaciones con el mercado del campo socialista.

Los autos que más abundan en Cuba son soviéticos, tanto Moskvichs, Volgas, Nivas y Ladas, así como las motos Ural y los camiones Kamaz.

También el transporte aéreo es mayoritariamente ruso. La aerolínea estatal Cubana de Aviación ha surcado, por décadas, los cielos del mundo con aviones soviéticos y aún su flota es mayoritariamente rusa.

El sentimiento hacia los autos soviéticos es mixto. Para algunos son autos fuertes y duraderos. Para otros son inseguros y de tecnología vieja.

“El Lada es como un tanque de guerra. Este tiene 1 millón de kilómetros recorridos y todavía no se le ha reparado el motor”, confesó un taxista a BBC Mundo.

El artículo concluye con una reflexión sobre el aumento del turismo ruso en Cuba en los últimos años, el cual define como un turismo de nostalgia. En esta nueva condición de gran parque temático del socialismo, Cuba puede llegar a ser para los visitantes de Europa del Este y de la desaparecida URSS el profiláctico “coco” con que nuestros abuelos solían amenazarnos cuando no queríamos comer.

h/t: Laura Freyre.

2 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Notify via Email Only if someone replies to My Comment