abrecartas

abrecartas permarin

Abrecartas promocional del medicamento Permarin. 1940s – 1950s. Colección Cuba Material.

En Cuba se reciben pocas cartas. Comparado con el servicio postal de los Estados Unidos, su homólogo cubano trabaja poco. Y las cartas que se reciben se abren como se puede. Le he preguntado a mis amigos más cercanos y ninguno usó en Cuba un abrecartas. Los únicos objetos de este tipo que vi en Cuba estaban, junto con un par de espuelas, algunas miniaturas de marfil, y dos o tres de figuras de biscuit, en la vitrina de la sala de la casa de mis abuelos. Eran de metal e imitaban floretes. A veces encontraba abrecartas más ordinarios en las gavetas de mi abuelo. Tengo aquí uno plástico, cuyo extremo más ancho es una lupa, ya mellada, que alguna vez sirvió de propaganda del medicamento Premarin, producido por el laboratorio Averst. Todavía tiene dentro las píldoras amarillentas del por entonces novedoso compuesto. Lo traje conmigo en unas vacaciones. Tuve uno de carey, que nunca fue muy bueno, y que un día se partió en dos, que mi abuelo me envió desde Cuba con algún amigo que estuvo de visita. El que se muestra lo envió Teresa Cruz, quien me dice que fue producido en China y adquirido en Cuba a principios de los años 1960s.

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Abrecartas promocional del medicamento Permarin. 1940s – 1950s. Colección Cuba Material.

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